“El portugués es un personaje filosófico dificil y cualquier cosa que se diga de ellos será tan minuciosamente analizada que uno se pregunta hasta que punto vale la pena seguir hablando. Lo único que tengo claro es que cuando vi las estadísticas de felicidad mundial por paises con preguntas como “es usted feliz?” pensé inmediatamente en Portugal. Pensé: ¿pero como va a salir jamás Portugal entre los primeros puestos con una pregunta así? Esta pregunta hecha en cualquier otro país -desde los africanos a los nórdicos pasando por el caribe, por poner un ejemplo- tiene otro significado totalmente distinto. Un portugués (uno que se precie) dificilmente responderá a la pregunta con un “sí” laconico y contundente, tal es su naturaleza. Y eso me gusta, he de confesarlo. El hecho de que no puedan dar un “sí” directo y alocado como el esperado en los países de climas más cálidos ni un “sí” lleno de sentido práctico de los de los países de climas más frios los convierte en unos ejemplares raros, unos tipos que se andan siempre con rodeos y que gustan más de la insinuación que de la frontalidad, lo que en el fondo les hace refinados (y eso tambien me gusta).” Roger

Portugueses em Belém, Lisboa, 2007, Pedro Duarte

Excerto retirado daqui.